La promoción de la cultura y la educación para la paz es una herramienta esencial para proteger a la infancia, prevenir los conflictos y construir un futuro basado en la dignidad, el diálogo y la convivencia entre los pueblos.
Pedro Ignacio Altamirano
Presidente





Lo que hacemos
no se ama lo que no se conoce
Proporcionamos medios para el desarrollo integral de la infancia y la juventud basados en el acceso directo a las artes y la cultura, pero del mismo modo a la formación continua y los cuidados integrales entorno a la familia. Para ello el acceso a los libros, el arte, la música es sólo un primer paso, al que sigue la inmersión a través de cursos de formación en todas las áreas del conocimiento. Acceso a la cultura y formación humanística integral.
El acceso como aproximación a la formación “no se ama lo que no se conoce”. El acceso a los libros y el contacto directo hacen que nazca la necesidad de leer, si es en una lengua distinta, nace la curiosidad innata en la juventud y el aprendizaje de otras lenguas. Por ello, disponer de una amplia biblioteca con libros en castellano y otras lenguas, es uno de los pilares en lo que se sustenta todo lo que hacemos.
Damos una especial importancia a la literatura española del siglo XX como un nuevo siglo de Oro, en la que, sin duda, las generaciones del 98 del siglo XIX, la generación del 27 y del 50 del siglo XX, son la base de la literatura andaluza, española y universal con el estudio de la obra del Ángel Ganivet, Antonio Machado, Rafael Albertí, Federico García Lorca, Emilio Prados, Aquilino Duque, José Manuel Caballero Bonald, María Victoria Atencia o María Zambrano.
Del mismo modo sumergirnos en música de forma intima que más nos une como es el flamenco, pero del mismo modo, acercarnos a la música española de Granados, Albéniz, Manuel de Falla, o todos los músicos, y músicas de la generación del 27, tanto del grupo catalán como Federico Mompou, o el grupo de Madrid de Rosa García Ascot. Para ello disponemos de un amplio archivo de flamenco y música española de los siglos XIX y XX al que acudir como base documental. Ponemos en valor el I Concurso de Cante Jondo de Granada celebrado los días 13 y 14 de junio de 1922, como arranque de la recuperación cultural del flamenco.
Sin duda, las artes plásticas en sus diversas disciplinas, pintura, escultura, cerámica hasta llegar a la arquitectura, es otra de las bases fundamentales de la formación integral de ser humano, pero sobre todo en la infancia y la juventud. Por ello es determinante el acceso directo a las artes plásticas, observar de cerca obras de pintores consagrados y actuales, tocar las esculturas, comprender la cerámica y amar la arquitectura para dotarnos como sociedad de un entorno humano y humanista.
No permanecemos ajenos a las vanguardias, por ello las artes escénicas, ya sean las escénicas heredadas de la antigüedad, como las audiovisuales como el cine, o las actuales basadas en las redes sociales, diseño gráfico, estilismo o cualquier tipo de creación visual. Es fundamental el contacto directo e íntimo con las artes escénicas, con sus actores, creadores y directores; de las más actuales Youtubers o influencers, profesiones en plena expansión que necesitan ser conocidas, pero del mismo tiempo comprendidas.
Dotar de los medios por los que tener acceso a la cultura, como primer paso a su conocimiento, acercamiento y profundización.
La formación permite a la juventud desarrollar conocimientos, valores y capacidades que le permiten construir su futuro y contribuir al progreso de la sociedad.
El acceso a la cultura es sólo la puerta de acceso a la formación. De nada vale el acceso a las artes, si después no podemos profundizar en ellas, pero del mismo modo, no la amaremos si no la conocemos. Este binomio acceso, conocimiento es el motor que mueve la formación. Apostamos por la formación gradual, desde talleres de conocimiento y aproximación, a los cursos de formación profesional.
No debemos olvidar la importancia que tiene la cultura como motor económico. Hoy en las sociedades más avanzadas, la cultura se ha convertido en un verdadero motor económico. Ello hace de la formación cultural continua sea básica para la formación humanística, pero del mismo modo, medio de formación profesional de alta valor añadido como creador de proyectos empresariales generadoras de riqueza y puestos de trabajo.
Apostamos por la formación gradual en la que el primer paso son los talleres de trabajo, a los que siguen cursos medios de inmersión que deben terminar en verdadero germen de, bien la importantísima formación profesional, al acceso a las facultades de bellas artes en la Universidad. Todo ello sin olvidar el carácter educativo a través de cursos de verano como actividad cultural complementaria a la educación reglada.
Los cursos de verano son una oportunidad perfecta para formarte si no dispones de tiempo libre durante el resto del año. Permiten mejorar habilidades y competencias, ampliar conocimientos en un campo específico y descubrir nuevas áreas de interés personal y profesional.
En el caso de la infancia y la juventud, al enfrentarse a un nuevo entorno, los niños o jóvenes aprenden a tomar decisiones propias. Su sentido de responsabilidad es puesto a prueba, bajo la supervisión de los consejeros y personal del curso de verano. Del mismo modo, es un método muy efectivo de motivación y permitirle crear su propia identidad, estimulando su crecimiento personal.
Formación para la estimulación personal al tiempo que se busca nuevas alternativas de vida entorno a la cultura. La formación cultural siempre deja huella imborrable que nos acompaña el resto de la vida. La cultura es conocimiento, intercambio, tolerancia y por tanto paz. La formación por la que apostamos se reduce en ello, crecimiento personal para ser hombre de paz. Crear una sociedad culta como galante del desarrollo social, cultural, intelectual, económico, democrático y la plena defensa de los derechos de la infancia, de la juventud, y de los hombre y mujeres en igualdad y equidad.




La mujer desempeña un papel fundamental en la transmisión, creación y desarrollo de la cultura, siendo clave para el progreso y la transformación de la sociedad.
Mujer y cultura
Consideramos la mujer como el verdero motor de transmisión cultural
El ámbito de la cultura y de la creación es una dimensión de gran relevancia para la consecución de la equidad social. De forma tradicional se ha entendido por cultura un conjunto de actividades creativas humanas masculinas, que dejaban fuera las aportaciones de las mujeres a la sociedad.
Hoy la cultura ya no puede entenderse sin tener en cuenta las actividades femeninas vinculadas con la creación, mantenimiento y recreación de la vida y de las relaciones, así como las artísticas y las relacionadas con el saber y la ciencia, desarrolladas en el pasado y en el presente.
El rastro histórico de las mujeres y de sus aportaciones fundamentales a la historia general de la humanidad han sido manipuladas por la cultura androcéntrica y patriarcal. Sin mujeres y sin lo que ellas traen al mundo no hay vida y no hay cultura.
En la organización Pedro I. Altamirano somos conscientes de todo el trabajo que queda por conseguir para alcanzar la igualdad y equidad entre hombres y mujeres. En nuestra organización hace tiempo que superaos estas barreras, y por eso no hacemos ningún tipo de diferencias. Pero ello no nos exime de la responsabilidad de hacer todo lo que este en nuestras manos para ayudar a todas las mujeres del mundo que siguen sufriendo marginación, sobre todo, y por desgracia, en educación y cultura.
Preservar la existencia y la cohesión de una comunidad cultural específica no debe lograrse en detrimento de un grupo de sus miembros. La cultura es un derecho para todos y todas por igual.
En la Fundación Altamirano ponemos el acento en la mujer como artista, consumidora de arte y transmisora “natural” de cultura, con todo lo que ello supone para el futuro de la sociedad. Una mujer sin cultura supone una sociedad sin futuro, una mujer culta garantiza una sociedad con futuro.


Adaptación al medio
Vivimos en un mundo cambiante, en continua transformación, en el que la cultura tiene cada vez más enemigos, justo cuando más se la necesita. La cultura no se suscribe, y ahí están los verdaderos motivos, a las artes en sí, sino a lo de consciencia, inteligencia aporta al ser humano, lo que se resume en la libertad de pensamiento y acción del ser humano independiente, con criterios propios. Personas cultas, con criterios propios, concienciadas con el mundo y la sociedad que le rodea.
Por eso nuestro propósito es integral, de nada sirve formar a las personas, si después no son capaces de tomar decisiones y comprometerse con ellas. Para ello es fundamental que la formación sea integral, adaptada al medio, al mundo actual y con capacidad de adaptación a los cambios.
Adentrarnos en el medioambiente para la proteger el planeta que hemos recibido, y entregarlo en mejores condiciones a las próximas generaciones es un derecho y una obligación de todos/as. La lucha por un urbanismo humanista que haga de las ciudades lugares para vivir con calidad en un entorno sostenible, para lo que es importante la arquitectura adaptada al medio.
El respeto y el desarrollo de los derechos básicos de la infancia y los seres humanos, es, y debe seguir incrementándose como objetivo social. Acercarnos al derecho como arma de lucha legal y democrática para conseguir avances sociales, en base a la igualdad y la equidad, al respeto y la tolerancia. Hacer personas cultas para que sirvan a la justicia, a la verdad, y por tanto a la Paz.
Formación que debe llevarnos a configurar una nueva sociedad de mujeres integras, comprometidas y de hombres íntegros, para mejorar a nivel personal y colectivo.
Manifiesto por la Cultura como derecho fundamental (extracto)
La Cultura es una exigencia democrática, el motor de la creación y el fundamento de la transformación social. Del mismo modo, la Cultura constituye el fundamento de los valores y principios constitucionales, y por tanto escenario del progreso y es el elemento esencial para desarrollar de forma plena la ciudadanía democrática.
Sin la Cultura no existe identidad, emoción, belleza, excelencia, ni sueños. Sin cultura no hay futuro posible, por qué no constituimos y formalizamos ya, un pacto por la cultura que se recuerde como histórico y que, al tiempo sea creativo, generoso y cierto que se constituya desde el diálogo y sea conformado por los creadores e intérpretes, por las instituciones y sectores culturales, partidos políticos y centrales sindicatos, que culminen cuando proceda, en la proclamación de la cultura como derecho fundamental.
Dice Cicerón que la Cultura es el alimento del alma, que nos alimenta y conforma con conocimientos, creaciones e informaciones que determinan nuestro carácter, personalidad e identidad. De ahí que se diga que la Cultura hace mejor a las personas, tiene un enorme poder de transformación, lo que se resume en que sin cultura no hay progreso.
Razones para que la Cultura se declarada Derecho Fundamental:
- Culturales y sociales
El patrimonio cultural, material e inmaterial acumulado a lo largo del tiempo es único y excepcional, compuesto por bienes históricos, artísticos, paleontológicos, arquitectónicos, etnográficos, documentales, bibliográficos, científicos… que nos relacionan con el pasado, nos conectan con el presente y nos proyectan al futuro.
- Razones económicas
La industrial cultural hace hoy en día que la cultura sea un verdadero motor económico en pleno crecimiento. Hoy la industria cultural en la Unión Europea aporta ya en estos momentos más del 4,5% del PIB agregado de los países miembros, lo que significa una facturación de 600.000 millones de euros, que ya han generado más de nueve millones de puestos de trabajos estables y de calidad.
- Razones jurídicas.
En las constituciones más avanzadas, entre ellas la española, establecen que los poderes públicos promoverán y tutelaran el acceso a la cultura a la que todos tienen derecho. Es necesario progresar en su naturaleza jurídica y hacer de la Cultura un derecho fundamental y relacionarlo o vincularlo con el derecho a la educación.
